Before and After Socrates
by F. M. Cornford
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Description
In this book, F.M. Cornford explains why the life and work of Socrates stand out as marking a turning-point in the history of thought. He shows how Socrates revolutionized the concept of philosophy, converting it from the study of Nature to the study of the human soul, the meaning of right and wrong, and the ends for which we ought to live. This is, in fact, the story of the whole creative period of Greek philosophy - the Ionian nature of science before Socrates, Socrates himself, and his show more chief followers, Plato and his pupil Aristotle. It tells of the different contributions each made, and shows how within three centuries the Greek tradition grew to maturity and the fullness of intellectual power. show lessTags
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This collection of four lectures by F. M. Cornford provides a good brief introduction to Greek philosophy of the Socratic period. The first lecture introduces "Ionian Science before Socrates" while the remaining lectures focus on Socrates, Plato, and Aristotle, respectively.
2133 Before and After Socrates, by Francis MacDonald Cornford (read 5 Mar 1988) This is a little 1932 book which says some interesting things about Socrates, Plato, and Aristotle.
ANTES Y DESPUÉS DE SOCRATES
El presente volumen está constituido por tres brillantes
ensayos del profesor Cornford sobre el pensamiento heleno y
su actitud ante la vida: Antes y después de Sócrates", Las
religiones mistéricas y la filosofÃa presocrática" y "Las
escuelas filosóficas de Atenas". En el que da titulo al libro
explica el autor por qué la vida y la obra de Sócrates
sobresalen como un momento crucial en la historia del
pensamiento. Muestra cómo Sócrates revolucionó el concepto de
filosofÃa, transformándola de estudio de la Naturaleza en
estudio del alma humana, y el significado del bien y del mal,
asà como los fines para los que debemos vivir. Ésta es, de
hecho, la historia de toda la época creativa de la show more filosofÃa
griega: la ciencid jónica presocrática de la Naturaleza, la
figura del propio Sócrates, y sus principales seguidores
Platón y su discÃpulo Aristóteles show less
El presente volumen está constituido por tres brillantes
ensayos del profesor Cornford sobre el pensamiento heleno y
su actitud ante la vida: Antes y después de Sócrates", Las
religiones mistéricas y la filosofÃa presocrática" y "Las
escuelas filosóficas de Atenas". En el que da titulo al libro
explica el autor por qué la vida y la obra de Sócrates
sobresalen como un momento crucial en la historia del
pensamiento. Muestra cómo Sócrates revolucionó el concepto de
filosofÃa, transformándola de estudio de la Naturaleza en
estudio del alma humana, y el significado del bien y del mal,
asà como los fines para los que debemos vivir. Ésta es, de
hecho, la historia de toda la época creativa de la show more filosofÃa
griega: la ciencid jónica presocrática de la Naturaleza, la
figura del propio Sócrates, y sus principales seguidores
Platón y su discÃpulo Aristóteles show less
Apr 22, 2024Spanish
“Si nos fuera factible considerar el desarrollo del género humano en su integridad, estos últimos veinticinco siglos de ciencia transcurridos desde los dÃas de Tales de Mileto hasta los nuestros propios, verÃamos a la filosofÃa como el más grande de los logros humanos. La especulación presocrática cesarÃa de parecernos rudimentaria e infantil para erguirse como la época culminante de un desarrollo en la que se realizó el descubrimiento de la Naturaleza: he aquà una expresión que es menester explicar. Designo con ella el descubrimiento de que el mundo circundante en su integridad, mundo del que nuestros sentidos nos ofrecen datos, es puramente natural y no en parte natural y en parte supranatural. AsÃ, la ciencia comienza show more cuando se entiende que el universo es un todo natural que posee modos de acción inmutables, modos que la razón humana puede averiguar pero que se hallan fuera del control ejercido por la acción del hombre. Arribar a tal perspectiva fue un logro muy grande.
En el hombre, al igual que en los animales superiores, el uso primario de la inteligencia fue el de idear medios para llevar a buen término aquellos fines prácticos que no es factible lograr de manera inmediata. Si se le ofrece un plátano a un simio, éste lo tomará y empezará a comerlo; no hay lugar aquà para la reflexión. Pero si se cuelga el plátano fuera de su alcance, la acción se detiene. Será menester emplazar la inteligencia en ayuda del deseo frustrado; esto es, se hará una pausa antes de que la acción se reanude. Se colma esa pausa con una elemental cadena de razonamiento: asÃ, imaginamos que el mono razona de esta suerte: ‘¿cómo puedo hacerme con el plátano?. Aquà hay cajas. Si las pongo unas encima de otras podré alcanzarlo. De seguro que no sabemos qué ha sucedido en el cerebro del simio, pero el hombre, eso sà lo sabemos, ha usado su inteligencia para vencer los obstáculos que se oponen a su acción...de esta suerte y en todo tiempo, la inteligencia sirve a los propósitos de la acción. Existen, pues, resistencias que es menester vencer, poderes que su propio poder ha de burlar. Y cuando advierte que las cajas le ayudarán a conseguir su fin, sentirá que no todo el orden del mundo está contra él: en efecto, existen seres con intenciones benévolas que simpatizan con sus deseos y favorecen su realización. Estas intenciones benéficas o dañinas, esas invisibles fuerzas que impulsan o detienen la acción vienen a ser fragmentarios elementos de personalidad. Estos elementos constituyen la materia prima con la que el hombre, al comenzar a reflexionar, construyó el mundo sobrenatural. Esos elementos de personalidad eran proyectados desde el yo humano hasta las cosas. El supuesto de que las cosas benéficas o dañinas detentan una voluntad de favorecer o lesionar se continúa en muchos tipos de acciones: el niño que la emprende a golpes y patadas con una puerta que le ha pillado el dedo o el jugador de golf que maldice su bastón porque éste ha fallado el golpe.
Pues bien, estos elementos proyectados de la personalidad constituyen los objetos propios del arte de la magia. Son ‘sobrenaturales’ en el sentido de que su comportamiento no es ni calculable ni regular; no se puede saber con certeza de qué manera actuarán, de la misma manera que se está seguro que el contacto con la llama quemará la mano. La magia comprende toda una colección de prácticas destinadas a dominar de alguna manera esas fuerzas sobrenaturales. Y, obviamente, si éstas han de ser controladas, cuanto más sepamos de ellas mejor. Y el conocimiento de lo sobrenatural
constituye una revelación sólo accesible al hombre inspirado o ( como decÃan los helenos ) ‘divino’, esto es, al sacerdote y al mago, al vidente y al poeta.
La aparición de la filosofÃa está señalada en Grecia por la tácita negación de esa distinción entre dos órdenes de conocimiento, revelación y experiencia, y, a la vez, entre los dos tipos de vida a ellos correspondientes, el sobrenatural y el natural. Los cosmólogos jonios suponen que todo el universo es algo natural y que, potencialmente, se encuentra al alcance de un conocimiento tan ordinario y racional como puede ser el que nosotros tenemos de que el fuego quema y el agua ahoga. A esto me refiero yo con la expresión “descubrimiento de la naturalezaâ€. show less
En el hombre, al igual que en los animales superiores, el uso primario de la inteligencia fue el de idear medios para llevar a buen término aquellos fines prácticos que no es factible lograr de manera inmediata. Si se le ofrece un plátano a un simio, éste lo tomará y empezará a comerlo; no hay lugar aquà para la reflexión. Pero si se cuelga el plátano fuera de su alcance, la acción se detiene. Será menester emplazar la inteligencia en ayuda del deseo frustrado; esto es, se hará una pausa antes de que la acción se reanude. Se colma esa pausa con una elemental cadena de razonamiento: asÃ, imaginamos que el mono razona de esta suerte: ‘¿cómo puedo hacerme con el plátano?. Aquà hay cajas. Si las pongo unas encima de otras podré alcanzarlo. De seguro que no sabemos qué ha sucedido en el cerebro del simio, pero el hombre, eso sà lo sabemos, ha usado su inteligencia para vencer los obstáculos que se oponen a su acción...de esta suerte y en todo tiempo, la inteligencia sirve a los propósitos de la acción. Existen, pues, resistencias que es menester vencer, poderes que su propio poder ha de burlar. Y cuando advierte que las cajas le ayudarán a conseguir su fin, sentirá que no todo el orden del mundo está contra él: en efecto, existen seres con intenciones benévolas que simpatizan con sus deseos y favorecen su realización. Estas intenciones benéficas o dañinas, esas invisibles fuerzas que impulsan o detienen la acción vienen a ser fragmentarios elementos de personalidad. Estos elementos constituyen la materia prima con la que el hombre, al comenzar a reflexionar, construyó el mundo sobrenatural. Esos elementos de personalidad eran proyectados desde el yo humano hasta las cosas. El supuesto de que las cosas benéficas o dañinas detentan una voluntad de favorecer o lesionar se continúa en muchos tipos de acciones: el niño que la emprende a golpes y patadas con una puerta que le ha pillado el dedo o el jugador de golf que maldice su bastón porque éste ha fallado el golpe.
Pues bien, estos elementos proyectados de la personalidad constituyen los objetos propios del arte de la magia. Son ‘sobrenaturales’ en el sentido de que su comportamiento no es ni calculable ni regular; no se puede saber con certeza de qué manera actuarán, de la misma manera que se está seguro que el contacto con la llama quemará la mano. La magia comprende toda una colección de prácticas destinadas a dominar de alguna manera esas fuerzas sobrenaturales. Y, obviamente, si éstas han de ser controladas, cuanto más sepamos de ellas mejor. Y el conocimiento de lo sobrenatural
constituye una revelación sólo accesible al hombre inspirado o ( como decÃan los helenos ) ‘divino’, esto es, al sacerdote y al mago, al vidente y al poeta.
La aparición de la filosofÃa está señalada en Grecia por la tácita negación de esa distinción entre dos órdenes de conocimiento, revelación y experiencia, y, a la vez, entre los dos tipos de vida a ellos correspondientes, el sobrenatural y el natural. Los cosmólogos jonios suponen que todo el universo es algo natural y que, potencialmente, se encuentra al alcance de un conocimiento tan ordinario y racional como puede ser el que nosotros tenemos de que el fuego quema y el agua ahoga. A esto me refiero yo con la expresión “descubrimiento de la naturalezaâ€. show less
Nov 16, 2017Spanish
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Antigua Grecia
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Some Editions
Common Knowledge
- Canonical title
- Before and After Socrates
- Original publication date
- 1932
- Dedication
- In memory of Goldsworthy Lowes Dickinson
- Blurbers
- C. E. M. Joad
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- Paper, Ebook
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