Ramón J. Sender (1901–1982)
Author of Requiem for a Spanish Peasant
About the Author
Works by Ramón J. Sender
Chandrio en la plaza de las cortes: Fantasia evidentisima (Coleccion Destinolibro ; v. 152) (Spanish Edition) (1981) 9 copies, 1 review
Orestiada de los pinguinos: (bajo el signo de Piscis) (Coleccion Destinolibro ; 148) (Spanish Edition) (1981) 6 copies
EL EXTRAÑO SEÑOR PHOTYNOS Y OTRAS NOVELAS AMERICANAS — Author — 5 copies
Ver o no ver: Reflexiones sobre la pintura espanola (Coleccion Narrativa Heliodoro) (Spanish Edition) (1980) 4 copies
Crónica del alba. Vol. 1, Crónica del alba ; Hipogrifo violento ; La "Quinta Julieta" ; El mancebo y los héroes ; La onza de oro (1973) 4 copies, 1 review
Bizancio 2 copies
El jinete y la yegua nocturna: (bajo el signo de Capricornio) (Coleccion Destinolibro) (1982) 2 copies
Los laureles de Anselmo 2 copies
Comedia del diantre y otras dos 2 copies
La esfera 2 copies
Crónica del alba Novela 2 copies
Novelas ejemplares de Cíbola 2 copies
Relatos fronterizos 2 copies
Gloria y vejamen de Nancy (Novelas y cuentos ; 207 : Seccion literatura : Serie literatura espanola : Novela : Siglo XX) (Spanish Edition) (1977) 2 copies
Bizancio novela 2 copies
Ensayos del otro mundo 1 copy
Los laureles de Anselmo 1 copy
Sedm rudých nedělí : [román] 1 copy
Mexicayotl 1 copy
Contraataque 1 copy
Don Juan en la mancebía 1 copy
Mexicayotl 1 copy
La quinta Julieta novela 1 copy
Teatro de masas 1 copy
La Antesala 1 copy
Cronaca dell'alba 1 copy
O. P. (Orden Público) 1 copy
Hipogrifo violento novela 1 copy
América antes de Colón 1 copy
Bizancio. Tomo II 1 copy
Pro Patria 1 copy
Páginas escogidas 1 copy
Aventura pe Amazoane 1 copy
La llave 1 copy
L'empire d'un homme 1 copy
Cabrerizas Altas (Novela) 1 copy
Santíago e Aos Moiros!!! 1 copy
L'Empire d'un homme: roman 1 copy
The sphere 1 copy
Mr. Witt chez les cantonards 1 copy
Bizancio. Tomo I 1 copy
Crónica del alba, etc 1 copy
Cabrerizas altas 1 copy
El mancebo y los héroes 1 copy
La quinta Julieta 1 copy
Mosén Millán novela 1 copy
Le regard immobile: roman 1 copy
Los cinco libros de Ariadna 1 copy
La llave novela 1 copy
Las criaturas saturnianas 1 copy
Carta de Moscú sobre el amor 1 copy
Novelas del otro jueves 1 copy
Zu, el ángel anfibio novela 1 copy
La antesala 1 copy
Arlene y la gaya ciencia 1 copy
Associated Works
Spanische Erzähler der Gegenwart — Contributor — 1 copy
Tagged
Common Knowledge
- Legal name
- Sender Garcés, Ramón José
- Birthdate
- 1901-02-03
- Date of death
- 1982-01-15
- Gender
- male
- Education
- University of Madrid
- Occupations
- novelist
soldier
essayist
journalist - Organizations
- Spanish army
Spanish Republican Army (Spanish Civil War) - Relationships
- Sender, Raúl (nephew)
Sender Barayon, Ramón (son)
Sender, Sol (grandson)
Berlin, Lucia (student)
Laforet, Carmen (correspondent) - Nationality
- Spain
USA (naturalized) - Birthplace
- Alcolea de Cinca, Spain
- Places of residence
- Alcolea de Cinca, Spain
San Diego, California, USA
Mexico
France - Place of death
- San Diego, California, USA
- Burial location
- Océano Pacífico
- Associated Place (for map)
- San Diego, California, USA
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Primera parada en el recorrido de esta trilogía con tintes auto-biográficos, escrita por el aragonés Ramón J. Sender al amparo de los primeros años del exilio. De carácter vivencial, rebosa de ricas descripciones que nos trasladan a las primeras décadas del siglo XX y al mundo interior de su protagonista, el preadolescente Pepe Garcés. Parece que aquí, Sender busca guarnecerse en sus recuerdos juveniles para encarar las dudas existenciales, probablemente desalentadoras, en las que show more se vería enfrascado después de la catástrofe vital que supondría para él la contienda civil.
En el transcurso de la novela, Pepe Garcés recorre sensaciones y experiencias que van afectando a su carácter henchido y bravucón, paralizando en parte las aspiraciones idealistas que alimentaba en su aldea natal. Estas nociones juveniles vaivenean en las interesantes partidas y aventuras de nuestro protagonista, encontrándose en el centro de todas ella su amor por la platónica Valentina.
La ciudad y la vida se abren ante él en este interesante primer tomo. No se si la vida del joven Garcés se teñirá de desazón, como enuncia una de sus principales sospechas, por la cual la vida es concatenación de efímeros momentos de plenitud con los de predominante miseria. Lo que sí sé es que seguiré atento las siguientes etapas de su camino. show less
En el transcurso de la novela, Pepe Garcés recorre sensaciones y experiencias que van afectando a su carácter henchido y bravucón, paralizando en parte las aspiraciones idealistas que alimentaba en su aldea natal. Estas nociones juveniles vaivenean en las interesantes partidas y aventuras de nuestro protagonista, encontrándose en el centro de todas ella su amor por la platónica Valentina.
La ciudad y la vida se abren ante él en este interesante primer tomo. No se si la vida del joven Garcés se teñirá de desazón, como enuncia una de sus principales sospechas, por la cual la vida es concatenación de efímeros momentos de plenitud con los de predominante miseria. Lo que sí sé es que seguiré atento las siguientes etapas de su camino. show less
Una amistad por correspondencia que comienza con una carta de felicitación de Sender a Laforet por su premio Nadal. Una carta que, además, es contestada casi veinte años después por la escritora pero con la que comienza una correspondencia entre ambos, prácticamente hasta la muerte de él.
Es una amistad rara principalmente porque parecen dos personas ajenas entre sí, pero destaca en ambos un apego a su independencia y libertad que termina por unirlos en muchos aspectos.
Sender es un show more ardiente defensor de la obra de Laforet, pese a que comprende los problemas de ella para escribir hasta el punto de caracterizarse a sí mismo como el dueño de “un vacío invasor” contra el que luchar y del que ella no necesita preocuparse porque tiene una vida completamente llena.
Mucho más desinhibido él que ella, sobre todo en sus confesiones amorosas y aún sexuales, comparten el ejercicio de la sinceridad, también consigo mismos. Hablan de la posible vuelta a España de Sender y de las continuas huidas de Laforet del país, de los hijos y nietos de ambos, de amigos comunes, y por supuesto de literatura y escritura.
Sorprende también lo moderno de algunos planteamientos, teniendo en cuenta el lugar y el momento, sobre las “pobres escritoras” que según Laforet “no hemos contado nunca la verdad, aunque queramos. La literatura la inventó el varón y seguimos empleando su mismo enfoque para las cosas. Yo quisiera inventar una traición para dar algo de ese secreto (frase que da para pensar sobre qué tipo de traición necesitaríamos...). Y sigue: Para que poco a poco vaya dejando de existir esa fuerza de dominio, y hombres y mujeres nos entendamos mejor, sin sometimientos ni aparentes ni reales de unos a otros… tiene que llover mucho para eso.”
Y, de ahí, su gran ambición literaria, escribir una novela sobre un mundo “que no se conoce más que por fuera porque no ha encontrado su lenguaje…: el mundo del gineceo”.
Se habla poco de política, pero también. Y algo de religión. Pero sobre todo de la soledad, tanto de la buscada como de la impuesta. Nos pasamos la vida quejándonos de la soledad y defendiendo la soledad al mismo tiempo, dice Sender. Y continúa: “Cuando alguien se acerca demasiado, lo mandamos a hacer gárgaras, y luego nos quejamos"
Probablemente esta correspondencia haya servido muchas veces para aliviarlos a ellos y a nosotros, tanto del exceso como de la falta de soledad. show less
Es una amistad rara principalmente porque parecen dos personas ajenas entre sí, pero destaca en ambos un apego a su independencia y libertad que termina por unirlos en muchos aspectos.
Sender es un show more ardiente defensor de la obra de Laforet, pese a que comprende los problemas de ella para escribir hasta el punto de caracterizarse a sí mismo como el dueño de “un vacío invasor” contra el que luchar y del que ella no necesita preocuparse porque tiene una vida completamente llena.
Mucho más desinhibido él que ella, sobre todo en sus confesiones amorosas y aún sexuales, comparten el ejercicio de la sinceridad, también consigo mismos. Hablan de la posible vuelta a España de Sender y de las continuas huidas de Laforet del país, de los hijos y nietos de ambos, de amigos comunes, y por supuesto de literatura y escritura.
Sorprende también lo moderno de algunos planteamientos, teniendo en cuenta el lugar y el momento, sobre las “pobres escritoras” que según Laforet “no hemos contado nunca la verdad, aunque queramos. La literatura la inventó el varón y seguimos empleando su mismo enfoque para las cosas. Yo quisiera inventar una traición para dar algo de ese secreto (frase que da para pensar sobre qué tipo de traición necesitaríamos...). Y sigue: Para que poco a poco vaya dejando de existir esa fuerza de dominio, y hombres y mujeres nos entendamos mejor, sin sometimientos ni aparentes ni reales de unos a otros… tiene que llover mucho para eso.”
Y, de ahí, su gran ambición literaria, escribir una novela sobre un mundo “que no se conoce más que por fuera porque no ha encontrado su lenguaje…: el mundo del gineceo”.
Se habla poco de política, pero también. Y algo de religión. Pero sobre todo de la soledad, tanto de la buscada como de la impuesta. Nos pasamos la vida quejándonos de la soledad y defendiendo la soledad al mismo tiempo, dice Sender. Y continúa: “Cuando alguien se acerca demasiado, lo mandamos a hacer gárgaras, y luego nos quejamos"
Probablemente esta correspondencia haya servido muchas veces para aliviarlos a ellos y a nosotros, tanto del exceso como de la falta de soledad. show less
Réquiem por un campesino español recoge un dramático episodio de la guerra civil en un pueblecito aragonés. Mosén Millán se dispone a ofrecer una misa en sufragio del alma de un joven a quien había querido como a un hijo. Mientras aguarda a los asistentes, el cura reconstruye los hechos: el fracaso de su mediación, con la que creyó poder salvar al joven —refugiado en el monte durante los primeros días del levantamiento—, pero que no sirvió sino para entregarlo a sus show more ejecutores. El relato es de una perfecta sobriedad y de una sencillez profunda y estremecedora. La narración sobrecoge por su ajustado realismo, por la eficacia de sus símbolos y por el profundo conocimiento de los mecanismos de la conciencia, que se nos presenta a través de la evocación del sacerdote show less
Pocas novelas, de las llamadas históricas, rezuman tanta veracidad como esta aventura equinoccial. Un libro que derrocha verosimilitud pese a los excesos del protagonista. Los hechos debieron ocurrir tal como cuenta el novelista, los diálogos debieron articularse tal y como él los pone en boca de los personajes; y si no fue así, debió haber sido. El autor prácticamente desaparece y el lector piensa que está ante las palabras de un cronista de Indias testigo de los hechos narrados. show more Así, y con un poco de cocina ortográfica, no es apreciable diferencia alguna entre la prosa de Sender y la del “escribano Melchor de Villegas” cuando dio “testimonio fiel” “en 23 días del mes de marzo de 1561” (Cap. VIII págs. 184-185) No poco de éste mérito recae en el falso estilo arcaizante que emplea Sender.
El personaje se basta solo para una y mil novelas pero el autor ha sabido profundizar en sus carencias, sus dudas, sus certidumbres y anhelos, sus ternezas y debilidades, que también debió tener, su magnanimidad, su intransigencia y ¿su locura? Es fácil calificar a alguien de loco, ahorra al juez el arduo trabajo del entendimiento y la valoración pero “En todo caso no olvide que lo que digo como loco sé sostenerlo como cuerdo, que es más que lo que se usa por ahí.” (Cap. IV pág. 96) ¿O estaban más cuerdos los que embarcaban creyendo que encontrarían el Dorado o las Siete Ciudades de Cíbola? Aguirre vislumbró la posibilidad, como Pizarro y otros antes, de hacerse con el Perú alzándose contra la monarquía hispánica. Su locura residió en que se atrevió a ello y calculó erróneamente sus fuerzas. Frente a la quimera de el Dorado, Aguirre luchó por la realidad del Perú. Como en cierta ocasión apreció el diplomático y escritor argentino Abel Posse, Lope de Aguirre fue el primer americano. Desde luego, Lope de Aguirre el Peregrino fue el primero y último de los marañones. show less
El personaje se basta solo para una y mil novelas pero el autor ha sabido profundizar en sus carencias, sus dudas, sus certidumbres y anhelos, sus ternezas y debilidades, que también debió tener, su magnanimidad, su intransigencia y ¿su locura? Es fácil calificar a alguien de loco, ahorra al juez el arduo trabajo del entendimiento y la valoración pero “En todo caso no olvide que lo que digo como loco sé sostenerlo como cuerdo, que es más que lo que se usa por ahí.” (Cap. IV pág. 96) ¿O estaban más cuerdos los que embarcaban creyendo que encontrarían el Dorado o las Siete Ciudades de Cíbola? Aguirre vislumbró la posibilidad, como Pizarro y otros antes, de hacerse con el Perú alzándose contra la monarquía hispánica. Su locura residió en que se atrevió a ello y calculó erróneamente sus fuerzas. Frente a la quimera de el Dorado, Aguirre luchó por la realidad del Perú. Como en cierta ocasión apreció el diplomático y escritor argentino Abel Posse, Lope de Aguirre fue el primer americano. Desde luego, Lope de Aguirre el Peregrino fue el primero y último de los marañones. show less
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